La Organización Institucional, 1935-1953

La Organización Institucional, 1935-1953

Los primeros años de la rama de fútbol del Club Deportivo de la Universidad de Chile, la nueva denominación que adquirió el Club Universitario de Deportes, estuvieron marcados por los altos y bajos. Después de un largo proceso de fundación, que desarrollamos en el período anterior, vinieron como principales hitos el ingreso al fútbol profesional, la primera estrella de la rama de fútbol y, por sobre todo, sus casi 20 años de sequía en títulos. Independiente de estos resultados, los años en que se organizó institucionalmente el club fueron muy relevantes para lo que vino posteriormente: aquí se dio un tortuoso proceso de profesionalización, con varios inconvenientes representados en las complejidades que implicaban entrar a un fútbol formal con otros ritmos, otros códigos, pero, más que nada, otras exigencias. Tomando en cuenta estos elementos, en el siguiente período buscaremos simplemente explicar el ingreso al fútbol profesional del Club Deportivo de la Universidad de Chile y los resultados obtenidos hasta la década de 1950.

Los años que van desde 1935 hasta 1953 fueron tranquilos en base a distintos ámbitos. Después de una convulsionada época marcada por la dictadura de Carlos Ibáñez del Campo, la República Socialista y el retorno de Arturo Alessandri a la presidencia, la tensión y los conflictos que vivía nuestro país pasaron a una mayor estabilidad y tranquilidad política, económica y social. En este contexto, que abarca los gobiernos de Alessandri, Pedro Aguirre Cerda, Juan Antonio Ríos, Gabriel González Videla y los primeros años del segundo mandato de Ibáñez, se dieron algunos procesos e hitos que es importante tener en consideración para lo que desarrollaremos después. El principal proceso es claro: esta época, con los Gobiernos Radicales, es la “era de la planificación”. Durante este período, hasta 1973, todos los elementos relacionados con aspectos políticos, económicos y sociales se regían por la planificación detallada y estricta. Otro hito va de la mano con el asenso de los radicales: la Guerra Civil Española. Este conflicto ocurrido entre 1936 y 1939 provocó la división de la comunidad española en nuestro país, que trajo muchas repercusiones dentro del mundo deportivo y sobre todo en el fútbol que afectaron directamente a la “U”.

Tomando en cuenta estas variables de contexto como telón de fondo y las distintas organizaciones que desarrollamos en el período anterior, el año 1934 fue clave en el presente y futuro del Club Universitario de Deportes. Es aquí cuando comienza una reestructuración interna impulsada por la Universidad de Chile, que finalmente terminó por apropiarse del club como explicamos a grandes rasgos en el período anterior, por lo que vale la pena adentrarnos de nuevo en este proceso: durante el año 1934, el rector de la casa de estudios, Juvenal Hernández (1933-1953), realizó el Decreto N° 72 que creaba el Consejo de Deportes. La finalidad de éste era representar a la universidad dentro del Club Universitario, ante el rector y los distintos funcionarios de la institución; no sólo esto, sino que además este decreto estableció que todos los estudiantes de la casa de estudios pasaban a ser, automáticamente, socios del club. Ante esto, surgió un inconveniente en base a los integrantes del Club Universitario de Deportes: también estaba compuesto por la Federación Deportiva de la Universidad Católica, que finalmente abandonó la institución para formar su propio club deportivo. De esta forma, se fundó oficialmente el Club Deportivo de la Universidad de Chile, que llegó a contar con decenas de ramas donde, claramente, la de fútbol fue sólo una, pero la más relevante de todas como ya comentamos.

 

Campeón invicto de la ACF 1937

Ahora bien, centrándonos en la rama de fútbol del Club Deportivo, desde su fundación comenzó a enfrentar nuevos retos cada vez más complicados para la estructura que tenía esta organización, que era básicamente amateur. En el año 1938, precedido por exitosas campañas en la Serie B de la Asociación Central de Fútbol (ACF), la “U” buscó ingresar a la Primera División, algo que no dependía exclusivamente de ella. En estos años no existía el Ascenso, por lo que la forma elegida por las autoridades en aquel tiempo, para ver si el Club Deportivo ingresaba o no al fútbol de honor, fue a través de una confrontación con Audax Italiano. El duelo, que se llevó a cabo en el Estadio de Carabineros, terminó igualado 0-0, por lo que se extendió con un alargue donde finalmente el equipo de colonia derrotó a la “U” por 2-1. A pesar de esto, las autoridades de la ACF consideraron que el club universitario cumplía con los requisitos para entrar a Primera División, por lo que fue aceptada su solicitud. Lamentablemente, los dirigentes de la Universidad de Chile no visualizaron lo complejo que sería entrar al profesionalismo.

Los primeros años del club fueron paupérrimos, como veremos más adelante a través de las cifras. En este momento las autoridades del Club Deportivo le tomaron el peso a la situación, por lo que se hizo necesario, a partir de 1939, hacer una completa reestructuración que profesionalizara la rama de fútbol. Los motivos de esto eran las características que tenían los jugadores del club: eran, principalmente, doctores, abogados, ingenieros, etc. que estudiaron en la universidad, pero que no tenían mayores conocimientos del deporte o que no le dedicaban tiempo completo. En el fondo, los jugadores del club eran personas que simplemente querían jugar, divertirse, representar a la institución, pero no competir. Ante esta situación, en 1939 se buscó dar un giro a esta estructura del club al establecerse el Decreto N° 230, o sea, el Reglamento del Club Deportivo de la Universidad de Chile. En este documento, destacan, entre otras cosas, que todos los estudiantes de la casa de estudios se convertirían en socios del club y que, además, ningún deportista de la universidad podría ser parte de otra institución deportiva.

Equipo Escuela de Medicina

Más allá de los resultados que veremos más adelante, esta organización del Club Deportivo y de su rama privilegiada de fútbol también buscó desarrollar otros elementos para constituirse en una institución deportiva profesional y lograr recaudar una mayor cantidad de fondos para el club. Dentro de las variables que se encuentran para concretar este tipo de objetivos, tropezamos con el estadio para la “U” y los tres primeros intentos por conseguirlo, que se dieron en sólo una década. Es aquí cuando comenzó la eterna búsqueda para construir una casa para el equipo, donde, sin lugar a dudas, en estos años es cuando más se intentó lograr el objetivo y que, a raíz de esto, se postergó durante un par de décadas hasta los años 70’, obteniendo, como bien sabemos, resultados similares. Pasando a lo que fueron estos intentos durante la década los 40’, en primer lugar, encontramos el de 1942 cuando se intentó construir el estadio en la Quinta Normal, proyecto que no tuvo éxito. En segundo lugar, durante 1946 se buscó edificar el recinto deportivo en la población Juan Antonio Ríos, fracasando como había ocurrido a inicios de esta década.

Finalmente, el tercer intento, que podemos considerar como el más concreto, fue en 1948: este proyecto fue llevado a cabo por una sociedad anónima llamada “Sociedad Anónima Deportiva Universidad de Chile”. El recinto se ubicaría en la actual comuna de La Granja, en ese entonces fundo “La Castrina”, y la idea era que a través de la compra de acciones se lograra recaudar el dinero necesario para la construcción, acciones que llegaron a costar $1.000. Si comparamos este proyecto con los dos anteriores este fue el más serio: impulsado por el rector de la Universidad de Chile, el ya nombrado Juvenal Hernández, y con el apoyo del presidente Gabriel González Videla, este tercer intento fracasó simplemente por no recaudarse el dinero necesario a través de la venta de acciones, a pesar de que para esta época el club contaba con un mayor financiamiento debido a lo que ya mencionamos: gracias al Decreto N° 72 y la inclusión directa de los estudiantes a través del pago de sus matriculas, hacia 1945 los caudales de la institución superaban considerablemente los de años anteriores, sobre todo si se comparan con la década del 30’.

Pasando a lo que fue el tema deportivo, como dijimos anteriormente los primeros dos años del Club Deportivo de la Universidad de Chile en el profesionalismo no fueron los mejores, pero gracias a su Reglamento Deportivo y el ingreso de siete jugadores de la Unión Española, por los conflictos surgidos en esta comunidad por la Guerra Civil Española, esto cambió en 1940 al lograrse la primera estrella:

 

Plantel campeón, 1940

 

Tabla 1. Campañas de la Universidad de Chile desde 1938 hasta 1940

 

AÑO PJ PG PE PP GF GC Dif. Pts. Pos.
1938 12 02 02 08 17 39 – 22 06
1939 24 08 04 12 49 52 – 03 20
1940 18 12 02 04 46 31 + 15 26

 

El logro de este primer título fue bajo la dirección técnica de Luis Tirado, donde resaltaron figuras como la del goleador Víctor “Cañón” Alonso, Ulises Ramos y el simbólico arquero Eduardo Simián, que seguía siendo un resquicio del amateurismo del club: el “Pulpo”, como lo apodaban, alternó su trabajo como ingeniero formado en la Universidad de Chile con su vocación de jugador, ya que nunca cobró un solo peso por defender la camiseta debido a que él sentía que tenía que retribuirle al club y no el club a él.

Lamentablemente, el logro obtenido en 1940 estuvo lejos de repetirse en los años siguientes. No sólo eso, sino que la “U” tuvo que esperar 19 años para volver a levantar una copa. Desde el torneo del año 41’ hasta el término de este período de organización institucional del equipo de fútbol, la Universidad de Chile tuvo resultados que no lograron superar el tercer lugar y que lo tuvieron, en algunos años, en los últimos lugares de la tabla de posiciones:

Tabla 2. Campañas de la Universidad de Chile desde 1941 hasta 1952

 

AÑO PJ PG PE PP GF GC Dif. Pts. Pos.
1941 18 05 01 12 37 45 – 08 11
1942 18 05 08 05 28 25 + 03 18
1943 18 04 07 07 24 34 – 10 15
1944 22 08 03 11 49 56 – 07 19
1945 22 11 04 07 54 38 + 16 26
1946 24 11 07 06 55 40 + 15 29
1947 24 11 05 08 44 34 + 10 27
1948 24 11 04 09 53 47 + 06 26
1949 22 09 05 08 52 51 + 01 23
1950 22 06 04 12 39 47 – 08 16 10°
1951 27 10 10 07 38 38 0 30
1952 33 11 07 15 51 65 – 14 29

 

Como vemos, en el año 41’ se obtuvo un paupérrimo 9° puesto, cercano a los lugares que se lograron en 1943, 44’, 48’, 50’ y 52’. Las excepciones fueron el 6° lugar de los años 1949 y 51’, el 5° lugar de 1942 y los terceros lugares obtenidos desde 1945 hasta 1947. Por estos motivos, se hizo necesario por parte de los dirigentes del Club Deportivo de la Universidad de Chile y de la rama de fútbol buscar medios diferentes para lograr mejores resultados en el campo de juego. Así, comenzó a pensarse y desarrollarse desde las autoridades un proyecto a largo plazo que implicó la formación integral de jugadores, siguiendo la línea social de la Universidad de Chile: como veremos en el siguiente período, los malos resultados obtenidos durante el profesionalismo llevaron a implantar un ordenamiento mucho más orgánico que hasta ese momento.

Ahora bien, paralelo al desarrollo deportivo del Club Deportivo dentro del profesionalismo, paralelamente también encontramos otra manifestación futbolística de la institución, que preservó ciertas lógicas del amateurismo: el Combinado Universitario. Este equipo, que nace a través de la unión de los jugadores del Club Deportivo de la Universidad de Chile y del Club Deportivo de la Universidad Católica, tenía por finalidad enfrentar los torneos internacionales que se realizaban durante los veranos de nuestro país desde finales de la década del 30’. Por esto, la también llamada “Selección Universitaria”, se midió con clubes provenientes de distintos países, como: Argentina, Brasil, España, Paraguay, Perú, Portugal y Uruguay, además de algunas instituciones profesionales y amateurs de Chile. Las posibilidades de que una alianza de este tipo se dieran no era algo extraño en esa época: la “rivalidad” era estrictamente deportiva y estaba lejos de entenderse bajo los parámetros de hoy en día. De esta forma, la amistad existente entre los jugadores de ambos clubes, sumado a los beneficios deportivos y económicos que les trajo la participación en estos campeonatos, fueron los principales motivos para unir fuerzas. Independiente de lo anterior, también le trajo evidentes limitaciones a las dos instituciones: durante gran parte de la década de los años 40’, ambos clubes no pudieron desarrollarse internacionalmente de forma autónoma, lo que perjudicó sus aspiraciones más allá de nuestras fronteras.

Al revisar las cifras del Combinado Universitario, vemos que sus apariciones fueron esporádicas en sus años de existencia: la primera fue en 1939, mientras que la última se registra en 1974. Ahora bien, ¿logró esta selección universitaria cumplir los objetivos para los que se fundó? La verdad, sus resultados a nivel internacional fueron más bien modestos:

Tabla 3. Resultados internacionales del Combinado Universitario, 1939-1967

 

EQUIPOS DE: PJ PG PE PP GF GC. Dif. Pts.
Argentina 11 02 03 06 17 25 – 08 07
Brasil 02 01 0 01 06 07 – 01 02
España 01 01 0 0 03 02 + 01 02
Paraguay 02 0 0 02 04 06 – 02 0
Perú 03 0 02 01 04 06 – 02 02
Portugal 01 01 0 0 02 01 + 01 02
Uruguay 02 0 01 01 03 06 – 03 01
TOTAL 24 07 06 11 44 55 – 11 20

Fuente: cifras extraídas de www.chuncho.com

 

Como vemos en esta tabla, con los equipos argentinos, entre los que encontramos instituciones de la talla de Boca Juniors, River Plate, Racing de Avellaneda, Rosario Central, Huracán o San Lorenzo, se disputaron 11 juegos de los que sólo se ganaron 2. De todos modos, fueron mejores resultados a los obtenidos con equipos paraguayos, peruanos y uruguayos, como Olimpia, Universitario de Lima, Peñarol o Nacional, con los que no se registraron victorias. Curiosamente, el desempeño que más resaltó fue con equipos brasileros y europeos: se logró derrotar a clubes como el Flamengo de Brasil, además del  Sevilla y Benfica provenientes del viejo continente. Todos estos resultados nos dicen que el Combinado Universitario disputó 24 juegos contra equipos extranjeros: ganó 7, empató 6 y perdió 11; logrando un pobre 41, 67% de rendimiento.

Si revisamos el desempeño de la Selección Universitaria en el ámbito nacional, las cifras no entusiasman. En primer lugar, el Combinado Universitario disputó 6 juegos amistosos contra equipos profesionales, de lo que ganó apenas 2, empató 0 y perdió 4; en segundo lugar, también enfrentó 14 partidos con clubes amateurs, 12 de ellos en el año 1943 y tan sólo 2 en 1960. Las cifras indican que en estos cotejos, los universitarios ganaron en 12 oportunidades, empataron 1 y perdieron sólo 1, alcanzando el no despreciable 89,29% de rendimiento: claramente, eran sólo equipos amateurs, por lo que estas victorias no alcanzan a entusiasmar a nadie. De esta forma, tomando en cuenta todas las cifras que dimos anteriormente, podemos ver que el Combinado Universitario provocó, deportivamente, más limitantes que progresos: como ya se mencionó, ambos clubes deportivos perdieron un valioso tiempo para desarrollarse internacionalmente, sobre todo en una época donde las diferencias con equipos extranjeros eran más abordables que ahora. Sumado a esto, el rendimiento a nivel nacional fue más bien modesto contra equipos profesionales, resaltando sólo las campañas contra equipos amateurs. Así se entiende que este equipo haya sido más bien anecdótico, pero de igual forma parte de la historia de nuestro club.

Combinado Universitario, 1939-1967